viernes, 5 de abril de 2019

Higiene Bucal


Una buena higiene bucal o dental debería establecerse mediante la adopción de cuatro hábitos: 

El cepillado, la limpieza con hilo dental, el enjuague y la visita periódica al dentista y al higienista dental. También es importante el control de la ingesta de determinados alimentos, especialmente aquellos que tienen un alto potencial cariogénico, sobre todo los azúcares, como la sacarosa o la glucosa y evitar hábitos poco saludables como el cigarros.


Las encías sanas no sangran con el cepillado. Si se observa un sangrado evidente con un cepillado normal, lo probable es que se esté ante un caso de gingivitis. La solución es sencilla: acudir a un odontólogo o estomatólogo para que evalue la situación y si es necesario practique una limpieza del espacio gingivo-dentario. Es recomendable que esta limpieza profesional se efectúe periódicamente. La higiene bucal ha sido esencial para la salud y el bienestar.


No todas las personas necesitamos las mismas herramientas para cuidar de nuestra higiene bucal. Un especialista te indicará las más adecuadas en tu caso, si precisas de algún tipo de pasta dental específica (para dientes sensibles, para encías sangrantes, sin fluor, etc…) así como si precisas de elementos extras como hilo dental, un determinado tipo de cepillos interdentales u otras soluciones. En cuando al cepillo existen diferentes tipos de cerdas y también es interesante que utilices la más indicada para tus dientes.


Recuerda que el cepillo de dientes no es eterno. Tanto si es manual como si se trata del cabezal de uno eléctrico, este debe renovarse aproximadamente cada 3 meses.




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